Emprendedores, empresas e inversiones.
14 Dic
Tenía pendiente este post, y lo he rescatado a raíz de los comentarios de mi anterior entrada, como el de Asier Marqués, o el de Inma Castellanos, que invitan a escribir sobre el tema.
Titulaba una parte de mi ponencia del Congreso de Webmasters como “La dura vida del emprendedor”.
El emprendedor vive una incomprensión total. No le entienden:
-ni las propias instituciones que supuestamente le apoyan, como comentaba en otro post.
-ni su familia
-ni los amigos.
¿Por qué?
El emprendedor, sobre todo cuando está empezando, no hace una vida nada “normal”. Trabaja desde casa, se acuesta a horas intempestivas, y lo más importante para su incompresión: nadie entiende lo que hace (en el caso que más conozco de emprendedores de proyectos de internet). No tiene un trabajo normal. No se va todos los días a hacer algo que todo el mundo sabe qué es.
Incluso cuando ponga su empresa en marcha y tenga una oficina y un horario, se le seguirá sin entender.
Para más inri, al emprendedor se le ve como un iluso, un “flipao” que piensa que le va a salir bien su “chiringuito”. Es fácil que cualquier emprendedor, al contar con toda su ilusión lo que quiere hacer, haya oído frases burlándose de él como “cuando seas rico, me llamas”.
Y no sólo eso, sino que si además le sale bien, se pensará, como también apuntaba Asier que, sin más, ha tenido suerte. Nada de trabajo continuo, de esfuerzo y sacrificio. Pura suerte. Y es que el buen emprendedor puede tener suerte, pero la suerte te tiene que pillar trabajando (como dice una vieja frase que me recordó hace poco uno de los emprendedores más exitosos de España).
No estamos acostumbrados a esto en nuestro país. Estamos en una sociedad en que triunfa la mentalidad del funcionario, en que todo el mundo quiere trabajar para la Administración Pública. Lo decía un estudio de la Fundación BBVA entre universitarios españoles: el 40% quieren trabajar en el sector público y sólo el 12% quieren trabajar por su cuenta.
Y no sé cuál sería el porcentaje en una Facultad de Empresariales… Debería ser el 100% de “trabajar por su cuenta”… Pero por mi experiencia, me temo que incluso en el lugar de estudio por excelencia del emprendedor, la gran mayoría opta por el funcionariado.
¿Por qué ocurre esto?
-En general en la Administración se gana más. Es una injusticia para el sector privado. Una pequeña empresa no puede competir con los sueldos que paga el sector público -y que pagamos todos-, a igual puesto. En segundo lugar, es indudable la seguridad de un puesto público, desde luego. Y por último, -por favor, que me perdone quien siendo funcionario lea esto-, se trabaja menos. Como en todas las empresas, habrá gente que trabaje duro y otros que no hagan nada, claro… Pero la media es menor que en la empresa privada -creo que no lo duda nadie.
Oí lo siguiente precisamente en la universidad -os lo juro-: “Quiero ser funcionario para no hacer nada”. En fin, una persona lo dijo y creo que es exagerado, pero es una muestra de lo que se piensa.
Permitidme la siguiente frase -siempre con perdón por adelantado para quien se pueda sentir ofendido-: Los funcionarios, por la mañana van a la oficina y, por la tarde, tampoco trabajan
-No se quiere emprender tampoco porque realmente no se cree en ello. Pocos piensan que de un pequeño proyecto salga una empresa que vaya creciendo y se convierta en algo grande, que permita a sus fundadores vivir muy bien y desahogadamente. Y hay mucho miedo al fracaso. Bastante dura es la vida del emprendedor como para pensar en enfrentarse a que le señalen por la calle como “el que se la pegó”.
-Falta cultura emprendedora en general. Falta “el sueño americano”. En EEUU está muy bien pensar en “forrarse”, y por eso millones de emprendedores luchan por sus ideas, sus proyectos. En España está incluso mal visto. La cultura del “pelotazo” no “mola”…. Quizá no haya que hablar de “forrarse”, sino de conseguir la “independencia financiera” -que es el término que utiliza Aitor Zárate en su libro y que en realidad veo como un eufemismo-, pero un emprendedor tiene que tener la ilusión de hacer algo que le gusta y ganar mucho dinero para tener la convicción de trabajar duro por ello.
Porque… no nos engañemos: ser emprendedor es duro, y hay que trabajar mucho. Pero coger este camino tiene indudables ventajas… triunfes o no. Si triunfas, habrás aprendido y además habrás podido conseguir la “indepencia financiera”. Si no triunfas, al menos habrás aprendido para la próxima. Por que hay que seguir intentándolo.
Decía el Barón de Coubertin que “lo importante es participar“. Aquí lo importante es intentarlo
¡Suerte a todos los emprendedores!
25 respuestas for "La dura vida del emprendedor"
Hace no mucho oí en la radio que el % de absentismo en el funcionariado está llegando a cotas nunca vividas. Decían que en Sevilla hay días en los que sólo está presente el 40% de la plantilla…
Enorme el post Eneko. Está claro que lo de vivirlo en las propias carnes da más énfasis al relato.
Un abrazo.
P.D. Moleste a quien moleste… a por “el pelotazo”!
El funcionariado en general es una lacra para la sociedad. Habría que meter mano para hacer mucho más productiva la Administración Pública y que un servicio que pagamos todos sea eficiente.
Por otro lado, si hay que buscar un “contrario” de “emprendedor” sería “funcionario”. Riesgo, motivación de prosperar y crecer, ilusión, trabajo sin descanso… contra seguridad, tranquilidad y trabajar lo justo y menos.
Muchas gracias, Yago.
[...] he leído un post en el blog de Eneko Knörr (CEO de Hostalia) con el que me he sentido en parte identificado: El [...]
Buf
pues sí que os habeis calentado con los funcionarios, no???. Dos de mis hermanas son funcionarios y siempre vieron con “mal ojo” que al terminar la carrera de derecho no quisiera opositar… Porque opositar, especialmente al “Grupo A”, está infinitamente mejor visto que salir a pisar el asfalto y ver como me gano el pan de ahí en adelante.
Por favor, que ningun funcionario se sienta ofendido. Yo adoro a mis hermanas funcionarias y respeto mucho su vida y su trabajo, al igual que ellas respetan el mio.
A ver ¿no hay ningun funcionario por ahí que sea blogger
o lector, al menos, de blogs???? que pueda aportar su visión sobre el tema???
Tiene que haber funcionarios bloggers, sí. Por lo menos tienen tiempo para escribir más que nadie
(insisto en que hablamos del “prototipo” de funcionario, que me disculpen los que se lo curran)
Jejeje, Eneko, como te pasas con los funcionarios.
Pues yo conozco el caso de una amiga de toda la vida de mi mujer que es funcionaria y además, diseñadora de moda. Así que por la mañana es funcionaria y por la tarde es emprendedora…
Me consta que esta ubicuidad no es un caso único. Muchos funcionarios tienen actividades complementarias porque se lo permite su horario.
Me ha encantado el post (sobre todo porque estaba mi nombre dos veces en él -es broma-)
Realmente no es nada sorprendente las preferencias de los aspirantes a funcionarios, viendo cómo esta la cultura en general en nuestro país (televisión, cine, etc).
Por otro lado hay muy poca gente que se meta a estudiar o a trabajar en algo que le guste o le llame de verdad, precisamente porque la gente va a por dinero “obtenido” con el mínimo esfuerzo, y decir que ha conseguido el típico “buen puesto de trabajo” en una empresa.
No solo es típica la frase de quiero-ser-funcionario, los profesionales de IT seguramente conocerán la de “Quiero ser informático, porque la informática es el futuro” (y luego vemos como hay profesionales a los que no les gusta nada su trabajo)
Por supuesto este tipo de gente creo que no va a tener nunca ganas de investigar o meter horas en algo que no le gusta para emprender con una idea relacionada con su experiencia profesional (no a menos que tenga a un socio que si lo haga, delegando en él, el 100% de la parte técnica del producto/servicio que plantee dicha idea, encargándose él a otros temas que domine, en los que si aplique un mínimo de interés -o no haga absolutamente nada, el proyecto no avance y su socio se canse de finalmente de él)
Un saludo!
Jose Miguel, gracias. Un trabajo que te permita salir a las 2 o 3 puede ser muy bueno para un emprendedor, ya que puede poner en marcha su proyecto por las tardes mientras recibe unos ingresos por la mañana.
NO lo recomiendo, por casos que conozco -creo que hay que dedicarse al 100% desde el principio-, pero si no hay más remedio es una buena opción.
Gracias, Asier. Estás tocando otro tema importante, sí. Es famoso aquello de estudiar tal o cual carrera porque tiene “más salidas”. En esta vida es necesario tener un sueldo para vivir, lógicamente, pero siempre me ha parecido muy triste ver casos de gente que ha estudiado, por ejemplo, empresariales, porque, aunque les encantaba la Historia, “no tenia salidas”.
Lo ideal es que todo el mundo estudie y se dedique a lo que le gusta, aunque siempre es muy difícil.
Siempre se cree que una persona que ha creado su propia empresa tiene suerte porque “hace lo que le gusta”, pero muchas veces no es cierto. Puede haber empresarios a los que no les gusta vender, no les gusta gestionar gente, o la contabilidad, etc. y tienen que hacerlo.
Como explicar a otros tu trabajo, si eres un emprendedor en Internet…
Esta mañana, cuando leía los Feeds, me encontré con el blog de Jasp (Raúl Ordóñez) y un curioso dilema cotidiano al que todos nos hemos enfrentado, el ser emprendedores de Internet y no poder explicar a los demás nuestro trabajo…
Jasp cita…
Mi experiencia, mientras estaba montando una pequeña inmobiliaria por internet , estaba acabando la carrera y trabajando mis 8 horas en una empresa de repografia. Parece que puedes con todo. Pero la realidad es que en un momento dado tienes que elegir si trabajar al 120% en tu empresa o seguir tu vida de currito. Ser empresario no puede ser un % en un lado o un % en otro, o apuestas o no apuestas.
Me parece que el mercado es demasiado competitivo como para estar a medias tintas.
gracias.
Eso es, Josian. Todo va demasiado rápido como para pensar que puedes dedicarle la mitad de tu tiempo y llegar antes que la competencia a sacar tu servicio. Hay que apostar: todo o nada.
[...] La dura vida del emprendedor por Eneko Knörr [...]
Eneko, me siento muy identificado con lo que expresas, yo estoy desarrollando una app móvil, que en el mercado latino americano es super innovador, sin embargo, a mis padres, ambas personas altamente preparadas, pero en rubros diferentes le cuesta muchísimo comprender la magnitud de lo que estoy logrando.
De hecho mi madre cree que este año he estado al vicio sin hacer nada, siendo que este año he logrado redactar el plan de negocios, el tablero de comandos, el prototipo aplha de la aplicación y conseguí financiamiento!!!
[...] un post en el blog de Eneko Knör, un emprendedor español, con el que me sentí muy indentificado: “La dura vida del emprendedor”, Eneko es fundador de Hostalia, un hosting muy importante Europeo y dada su experiencia cuenta como [...]
Ramiro, me alegro muchísimo por ti. Como bien dices, pasar horas delante de un ordenador con Internet puede hacer pensar a tu familia que estás todo el día dándole “al vicio” -todavía existe esa mala imagen- cuando en realidad estás desarrollando una aplicación muy novedosa.
Enhorabuena!
Por desgracia así es la dura vida del emprendedor, lo malo es que al final sino logras llevar acabo tus proyectos por todas las dificultades que comentas te desmoralizas y no emprendes nada y tienes que volver a trabajar para terceros para poder subsistir;
y de nuevo pasado un tiempo cuando ya prácticamente no recuerdas los batacazos anteriores y ya con más animo y dinero obtenido a base de trabajar, te vuelve a entrar el ansia de emprender un nuevo camino con la esperanza de que tendrás suficientes recursos para llevar acabo tu proyecto y que lo que te rodea esta vez serán más comprensibles y te ayudaran, pero la realidad es que solo puedes contar contigo mismo
Un buen post, extremadamente cierta tu reflexión. En España hay escasez de emprendedores, de empresarios, de tejido; y, sin embargo, tenemos talento, ingenio y somos capaces de adoptar las nuevas tecnologías rapidamente (top en pirateo, en consumo de moviles, etc…).
De mi grupo de compañeros de la facultad de empresariales, sólo 1 de ellos ha montado su propia empresa este año. Dos están opositando y los otros 6 digamos estamos trabajando por cuenta ajena. Aunque he de confesar, que la mitad no dejamos de darle vueltas a la idea de montar un negocio.
Por cierto, enhorabuena Eneko y Yago por el exito de vuestros negocios.
[...] La dura vida del emprendedor [...]
Muchas gracias, Arturo. Lo que vi en mi factultad de empresariales parece que no era un caso aislado, por lo que cuentas
Nadie emprende.
España tiene un problema cultural muy grande, fruto de nuestra educación desde nuestra más tierna infancia. Nuestro sistema no incentiva el ser emprendedores y, como dices, el sueño de un gran porcentaje de los universitarios es ser funcionario (lo que no me queda claro es porque dices que en la administración se gana más. Supongo que dependerá del puesto, pues tenía entendido que en realidad se gana menos, y es el precio a pagar por la seguridad del empleo de por vida)
Leí hace tiempo que en EEUU hay un programa de visitas de emprendedores a los colegios para intentar contagiar a los niños el entusiasmo de crear su propia empresa. El mito de montar la empresa en el garaje de los padres está en el subconsciente colectivo de todo el país. La ilusión de una gran mayoría es crear su propia empresa, no la de trabajar en la administración, como ocurre aquí. Además, no se penaliza el fracaso como en España.
En el mundo anglosajón, si dejas el paraguas protector de tu trabajo para crear tu propia empresa, y al cabo de 3 años debes cerrar (como ocurre con 9 de cada 10 empresas) y volver al redil y convertirte de nuevo en empleado, el empresario no te anatemiza y no te considera un fracasado o una persona que ha perdido skills importantes para tu trabajo como empleado (imagínate un administrador de sistemas que ha dejado de serlo durante 3 años para crear su .com y luego al intentar que le contraten le digan que sus conocimientos tecnológicos han quedado obsoletos porque hace 3 años que no mantiene una red, por decir algo, dado que durante ese tiempo estuvo más dedicado a temas de gestión de su empresa que a temas técnicos). Más bien lo contrario, valora lo que has madurado durante ese tiempo, el conocimiento que tienes de las dificultades de sacar un proyecto empresarial adelante, etc.
Imagínate ese mismo escenario en España!
Y esa diferencia cultural que lastra y castra el espíritu emprendedor nos condena a ser un país de followers, no de challengers y menos de leaders, salvo excepciones notables (y tu, Eneko, pareces ser una de ellas) De ahí mi admiración a todos los emprendedores como tú que habéis perseguido vuestro sueño, a pesar de las dificultades que tiene ser emprendedor en nuestro país.
¡ánimo y adelante! Y sigue compartiendo con nosotros tus experiencias, a ver si nos animamos alguno más
Jose Ramón: Aunque las instituciones están cambiando un poco para apoyar al emprendedor, falta crear una cultura emprenedora. Es un trabajo a MUY largo plazo. Como decías que se hace en EEUU, hay que empezar desde la escuela, desde abajo, con la vista puesta en que 10-15 años después esos escolares tengan mentalidad emprendedora y emprendan.
Gracias por tus comentarios, y ¡adelante!
[...] La vida dura del emprendedor: así se titula el estupendo artículo de Eneko Knörr que refleja parte de las vivencias y sensaciones de cualquier emprendedor en estos momentos y en nuestro país. Sin desperdicio también otro de sus artículos: Emprendedor = Autoempleado ?. [...]
[...] http://enekoknorr.com/la-dura-vida-del-emprendedor/ [...]
Muy bueno el post. Sin duda que la incomprensión es complicada en los inicios pero es también algo que hay que asumir para que no moleste.
Y aunque cada día vemos más emprendedores generando proyectos, aún hace falta cambiar nuestra idiosincracia. ¿Cómo inspiramos a las nuevas generaciones para que se olviden de ser funcionarios?
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