Las instituciones públicas de ayuda a los emprendedores suelen utilizar el concepto de “autoempleo”.

Llamar “fomento del autoempleo” a los programas de apoyo a emprendedores es no creer nada en ellos. Al referirse al “autoempleo” parece que nadie confía en que una persona pueda sacar adelante una empresa que dé trabajo no sólo al “autoempleado”, sino a muchos trabajadores.

El “autoempleo” para referirse a alguien que quiere crear una empresa me parece realmente penoso.

A veces las instituciones parecen no ver más allá. Quieren crear empleo, y parece fácil apoyar a un pequeño emprendedor para que tenga trabajo. No piensan que esa empresa puede ser muy innovadora, puede atraer inversiones, puede crear valor real para la sociedad.

El emprendedor sabemos que es un incomprendido en esta sociedad. Un servidor ha oído conversaciones en primera persona como la siguiente:

-¿Cómo te va? ¿Qué estás haciendo?

-Estoy mirando el montar una empresa -contesto.

-¡Ah! ¿No encuentras trabajo?

Esta sencilla conversación define cómo ve una parte de la sociedad a alguien que quiere crear una empresa: es una persona que no encuentra trabajo y no tiene más remedio que buscarse la vida. De ahí el “autoempleo“.

Necesitamos más programas y más fuertes de ayuda a emprendedores, y dejar de lado el concepto de “autoempleo” para siempre.

Compartir este post:
  • Digg
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google
  • BarraPunto
  • blogmarks
  • LinkedIn
  • Live
  • Meneame
  • Pownce
  • StumbleUpon
  • Technorati
  • TwitThis
  • Wikio
  • E-mail this story to a friend!