Por qué NO destinar el premio de la Lotería a liquidar la hipoteca

Si hiciéramos una encuesta a los ganadores de la Lotería de Navidad, me imagino que la grandísima mayoría destinarían el premio a “quitarse” la hipoteca. Yo no lo recomendaría hacer. Más bien creo que sería una muy mala idea.

Es normal, sí, querer cancelar la hipoteca. A nadie le gusta deber dinero al banco. Pero haciendo unos sencillos números veremos que, aunque tengas el dinero para amortizar tu hipoteca entera, lo mejor es dejarla tal cual.

Pongamos que tienes una hipoteca de 300.000 euros. Haciendo unos cálculos “redondos”, los intereses de esa hipoteca te costarían al año, con un tipo de euríbor (1,50%) más 0,50, alrededor de 6.000 euros. Es decir, que si no tuvieras ya la hipoteca, te ahorrarías esos intereses, 6.000 euros, todos los años.

Si te tocaran 300.000 euros en la Lotería, en lugar de cancelar la hipoteca, podrías meterlos en un depósito a plazo fijo, donde podrías conseguir un 4% (aquí puedes ver una lista de entidades que ofrecen estos depósitos), que supone ingresar unos 12.000 euros.

Como ves, ganarías 12.000 euros de intereses y pagarías 6.000 de hipoteca, por lo que así te llevarías 6.000 euros más al año.

Además, hay otros motivos más por los que es mejor tener el dinero “fresco” en lugar de pagar la hipoteca:

-La hipoteca desgrava. Según el caso, cada año supone un ahorro muy considerable.

-Si tienes liquidez, podrías aprovechar ocasiones de inversión que sólo se presentan pocas veces en la vida. La liquidez, a veces, vale oro, y en los tiempos que corren, más.

Se hace raro, pero los números no mienten. Aunque tengas el dinero suficiente para no tener hipoteca, lo más inteligente es tenerla.

Así que, si te ha tocado la Lotería de Navidad, o te toca la del Niño, la hipoteca, ni tocarla. El dinero, a un depósito.

¡Felices Fiestas!

¿Ayudar a Mobuzz?

Increíble la que se ha liado con la petición de donaciones de Mobuzz para evitar su cierre. Una empresa privada pide a sus usuarios, a su audiencia, dinero para no cerrar. 

La noticia ha corrido como la pólvora por el Twitter, por toda la blogosfera, saltando incluso a los medios “tradicionales” como ABCEl País o La Vanguardia

Se ha generado una gran polémica alrededor de Mobuzz: se critica el pedir donaciones, se critica su forma de llevar el negocio, o incluso se generaliza llegando a poner en duda el modelo de contenidos gratis a cambio de publicidad. 

Javier Martín ha publicado en Loogic una estupenda relación de lo visto en varios blogs acerca del “caso Mobuzz”. Os recomiendo la lectura de su post. Imprescindible. 

Mobuzz necesita ese dinero para seguir adelante, y me temo que no lo conseguirá (al menos vía donaciones, no; que llegue algún inversor, puede), pero sería una pena que cerrara porque ahora creo que es más  conocido que nunca -sus visitas apuesto a que se han quintuplicado- y ha conseguido cientos de enlaces que le harán subir en Google -lo que llevará también a aumentar sus visitas

Desde luego, si Mobuzz cierra, no será porque no funcione el modelo de “contenido por publicidad”. En mi opinión, será por el mismo motivo por el que están cerrando y van a cerrar miles de empresas: “corte” de financiación en seco. Muchas empresas contaban con una línea de crédito que, de repente, el banco no se la ha renovado; otras esperaban tener un préstamo que no ha llegado; y otras tenían apalabrada la entrada o nueva aportación de un socio financiero que, al final, visto el panorama actual, se ha rajado -que es lo que parece haber ocurrido en Mobuzz. 

Sería una pena que Mobuzz cerrara, porque yo creo firmemente en los contenidos gratuitos -y de hecho es lo que estamos haciendo en la mayoría de los proyectos de Ideateca. Mobuzz quizá no se haya gestionado correctamente. Quizá, sin más, haya tenido la mala suerte de contar con un dinero que no tenía. Pero Mobuzz seguirá existiendo. Puede que ya no sea “Mobuzz”, con ese nombre, pero habrá en el futuro muchos “mobuzzes” que tendrán mucho éxito. Tiempo al tiempo.

La era de los eventos 2.0: atender y trabajar

Cada vez se ve más gente en cualquier evento -charla, conferencia, congreso- con su portátil, y es que incluso se suele favorecer su utilización debido a que, supuestamente, esos usuarios están “twitteando” el evento, escribiendo en su blog sobre el mismo, etc.

Digo “supuestamente” porque en muchos casos no es así, es decir, que el portátil se usa la mayor parte del tiempo para trabajar o hacer lo que a uno le venga en gana, más que hacer algo relacionado con el evento en cuestión.

Hoy me he fijado por encima en qué estaba haciendo la gente en Blogs La Conversación (foto): sí, había twitters abiertos y paneles de wordpress, pero mucho email, Google y messenger también.

Yo reconozco que soy “de esos”. Sí, de los que se aprovechan que estar con el portátil abierto y tecleando no está mal visto, para adelantar trabajo. ¿Soy un impresentable?

Cuando estás de ponente, saber que muchos de los que tienen el portátil abierto no te están haciendo ni caso, o a medias, te puede poner de mala leche, igual que si estuviera alguien leyendo un periódico físico delante de tus narices. 

Cuando estás de público, yo, al menos, intento olvidar lo “mal” que está lo que estoy haciendo, sin más, porque me viene muy bien. En cualquier evento de uno o varios días, habrá ratos que no vayan contigo, que no te interesen demasiado, o que creas, sin más, que es más provechoso para ti dedicarte a lo tuyo. Pues nada: le das al ordenador. 

Ir a un evento tiene un coste muy alto: un día entero sin trabajar te puede pasar factura con decenas de cosas acumuladas para la noche. Esto puede llevar a muchos a, sin más, no acudir. 

Yo prefiero acudir con mi portátil, por si puedo sacar un rato. Es decir, quizá si tuviera que estar todo el día sin trabajar nada, sin responder ningún email, desconectado, no iría al evento. Así que considero que es mejor ir con el portátil que no ir. 

Además, todos sabemos que lo mejor de los eventos es el networking, ¿no? Entre ponencia y ponencia, o al final, guardo religiosamente el portátil y charlo con la gente. 

Después de este post ya no sé si podré ir con mi portátil a ningún evento porque me mirarás fatal, pero en fin, piensa que, sin él, quizá no iría…