“España saldrá antes de la crisis que Europa” y otras “perlas”

Ayer Marc Vidal contaba que le habían convocado a un debate que aceptaba “gustosamente” con la persona que aparece en este enlace: Jose Carlos Díez, economista jefe de Intermoney. Su entrevista de El Economista (fuente de la foto) no tiene desperdicio. En ella el principal analista de esa importante Sociedad de Bolsa (participada, entre otros, por BBVA y Popular), tiene frases muy “buenas”, como la que ves en el título de este post o la de que “lo peor de la recesión en España ya ha pasado”.josecarlosdiez24

Cuando leo u oigo versiones positivas sobre la crisis, la verdad es que quiero creérmelo: ojalá sea cierto. Pero no. Lamentablemente no va a ser así, en mi opinión, y lo que nos espera aún van a ser tiempos de penuria

En septiembre escribí un artículo en el que contaba que la crisis ni siquiera había empezado. Tenía previsto profundizar en el tema, pero se me quitaron las ganas por las críticas que recibí por “catastrofista”, “agorero”, etc. Incluso alguno me preguntaba en qué me basaba para decir que la cosa iba a peor, a ver si tenía “información confidencial”. No hace falta que te dé datos exactos de cómo estaba la economía en septiembre y cómo está ahora. 

Y, por desgracia, soy aún pesimista. Sí: esto va a peor. Es lo que creo. Y, por eso, cuando leo lo que ves más arriba, no puedo evitar reírme, pero por no llorar. 

Vamos con “las mejores jugadas” de la entrevista a José Carlos Díez economista jefe de Intermoney:

“Lo peor de la recesión en España ya ha pasado”

Dios le oiga. Amén. Pero con los datos catastróficos que tenemos de disminución del consumo y de facturación de las empresas, con las innumerables suspensiones de pagos, con las más de 200.000 personas que se van al paro cada mes (y las nulas posibilidades que hay de que encuentren trabajo a medio plazo), etc, etc, etc, la verdad es que creo que ni Zapatero piensa que ya hemos tocado fondo. Y no quiero ni pensar en el momento en que a la gente se le acabe el subsidio del paro…

logotipo-plane4“Las medidas han llegado tarde, pero han llegado”

¿Qué medidas? ¿El “fantástico” Plan E? ¿Los “estupendos” y “accesibles” Fondos ICO? Son meros parches en los que, además, se despilfarra dinero para darlos a conocer, lo que demuestra su carácter político. 

“En Europa el panorama se presenta muy malo, sobre todo en Alemania”

¿Estará hablando de Alemania, ese país que resulta ser el mayor exportador del mundo, una economía con una productividad envidiable y que tiene superávit comercial? Sí, es cierto que la automoción va a pasar una seria factura a la “locomotora europea”, y que tiene un mercado laboral casi tan rígido como el español, pero creo que en la carrera hacia el fin de la crisis, Alemania nos sacará incluso años de ventaja. 

“El Gobierno tiene que comprar pisos”

Ya he dicho en otras ocasiones que estoy totalmente en contra de este tipo de medidas. Los 800.000 pisos que tienen el cartel de “se vende” son un peligro público porque el desplome de los precios va a agravar mucho más la situación, pero el Gobierno no puede salvar el culo a los promotores -que lo están pasando muy mal, los pobres…- y olvidarse de que mi amigo el productor de vino también tiene un stock de decenas de miles de botellas sin vender por la crisis. ¿El gobierno debería comprarle también el vino que no ha podido vender, o a una red de webs el stock publicitario que le queda sin vender?

“Mantener las subidas salariales”

La economía española no es competitiva. Sus productos no se venden fuera porque resultan caros. Esto, al no poder devaluarse la moneda, sólo se arregla con una dolorosa medida, principalmente: la reducción de los salarios, o una subida siempre mucho menor que la de los países del entorno. Hablaremos de este tema otro día, porque es largo e importante. 

Y no todo iban a ser barbaridades. Nuestro economista jefe también dice otras verdades a las que vamos a dar su importancia:

“Alargar la jubilación”

Si alguien que esté, cómo yo, entre los 30 y 40 años, piensa que a los 60 se va a jubilar, la lleva clara. Habrá que currar hasta los 70, como poco. El sistema no da para más.

“El suelo del euríbor podría establecerse entre el 1,25 y el 1,5%”

Estoy de acuerdo. Aunque los tipos oficiales bajasen al cero, es difícil que en el mercado interbancario alguien se mueva por menos del 1%, por lo que no creo que el euríbor baje de esos niveles, ya cercanos. 

Por desgracia, la crisis seguirá siendo un tema a tratar en todos los sitios, incluido este blog. Y me gustaría decirte frases tan bonitas y optimistas como las que mencionaba este “economista jefe”, pero no va a ser así, al menos, en unos años. Las cosas son así, y así te las voy contando.

No hay huevos de echar a un indefinido

firedpostitHace tiempo que es demasiado habitual leer en la prensa noticias de empresas que despiden a una barbaridad de trabajadores. Cuando un gestor tiene que tomar la triste y grave decisión de echar a cierto número de personas, se encuentra en la difícil situación de tener que elegir. En una empresa pequeña, el gestor conoce a todo el mundo por su nombre y sabe si es bueno o no. En una empresa grande, cada trabajador es un número: no importan sus cualidades personales, y pocas veces su rendimiento. Es cuando se decide la “lista negra” por otros “filtros”: los trabajadores temporales a la calle, y los indefinidos (fijos), se quedan. 

Con el fin de documentarme para este post (ya parezco un periodista profesional…), el otro día hablé con dos amigos que saben mucho del tema y que tienen perfiles muy distintos. Uno acaba de entrar como gerente de una empresa industrial de unos 100 trabajadores, y se ha encontrado con la papeleta de tener que echar a gente ya. Otro, izquierdista y sindicalista nato, trabaja en una cadena de montaje y puede encontrarse pronto con una papeleta aún mayor: la de verse él mismo en la calle. 

Les pregunté si en algunos casos concretos no sería mejor para la empresa quedarse con una persona que, aunque está con contrato temporal, es un crack (lista, trabajadora, con ideas y ganas), y echar, en su lugar, a alguna mediocre o mala (que las hay), aunque esté indefinida y su despido tenga mayor coste. A largo plazo la opción de quedarse con el crack sería lo más rentable, les dije.

inemCuriosamente los dos estaban muy de acuerdo. Las empresas no suelen mirar uno a uno a los trabajadores para saber a quién mandar a la cola del INEM. Sólo miran el coste del despido. Es decir, que un trabajador temporal que lleva meses currando más que nadie, produciendo por tres, y más motivado que cinco, será despedido sin miramientos porque saldrá mucho más barato echarle. Una injusticia, vamos. 

Y tanto el gerente como el sindicalista coincidieron también en la siguiente frase: “No hay huevos de echar a un indefinido”. Me decían que despedir a un fijo tiene un mayor coste “social”. Casi parece normal no renovar un contrato -y esa “no renovación” no se ve como un despido-, pero echar a un indefinido ya sí es “echar”. Si no renuevas X contratos, no sales en la prensa. Si echas a X, quizá sí. 

E incluso a la hora de negociar una reducción de plantilla con los sindicatos, me decían que es “muy fácil” hoy en día pactar la no renovación de todos los temporales, mientras se mantengan los fijos. Y así todavía hay menos huevos de echar a indefinidos. 

El gerente y el trabajador sindicalista coincidían conmigo en las graves injusticias que se pueden dar al no pensar en la valía de cada trabajador en lugar de en la modalidad de su contrato, pero es lo que está ocurriendo. Así, un trabajador “malo” se puede salvar en lugar de uno “bueno”, y la empresa puede estar hipotecando su competitividad y su futuro si se queda con trabajadores menos productivos. 

Con empresas aún menos competitivas, mal va a salir el país de la crisis. ¡Manda huevos!

El timo de los Fondos ICO

icoemprendedores1Hace unos días, un emprendedor me hablaba con entusiasmo porque “se había enterado” de que con los Fondos ICO Emprendedores ya iba a conseguir el dinero que necesitaba para poner en marcha su empresa. Una pena que tuviera que ser yo quien le bajara de la nube. 

El emprendedor me decía que el banco tenía que prestarle el dinero “porque lo avala el Estado, el banco no corre ningún riesgo”. Es una creencia bastante común, además de falsa. El banco te presta un dinero que proviene del Estado pero, si no lo devuelves, es el banco quien paga los platos rotos. Es decir, el riesgo es de la entidad financiera y, por lo tanto, vigila cada operación con lupa, como si fuera un préstamo normal, “no ICO“. En otras palabras: si vas a pedir un préstamo para tu empresa, o avalas tú personalmente -y puede que hasta tus padres- o no te dan ni los buenos días. “Pero, entonces, ¡esto de los Fondos ICO Emprendedores es un timo!, me dijo el emprendedor. Y no me extraña, ya que da la impresión de que es algo que luego, a la hora de la verdad, no es.

ico1La única diferencia que puede haber entre un préstamo bancario “de siempre” y el pedir Fondos ICO es que en éste último caso el banco te presta un dinero que le ha dejado directamente el Estado, y no tiene que utilizar sus recursos, no tiene que prestarte su dinero -lo que le viene bien, porque ahora precisamente no tiene-. Aunque el riesgo para el banco es el mismo, este hecho debería facilitar la concesión del préstamo -ya que al menos tiene qué prestarte- pero en la práctica no parece ser así.

Siempre se ha dicho que los bancos prestan dinero a quien demuestre que no lo necesita. Esto ahora sigue siendo así, y con más motivos.

He preguntado a dos grandes entidades bancarias (La Caixa y Santander) con las que tengo gestores de confianza desde mi época en Hostalia a ver qué pasaría si pidiera un préstamo con Fondos ICO para Ideateca (empresa nueva, con menos de un año de vida). La respuesta es clara: sin aval personal, nada. Uno de ellos me decía que “con mi trayectoria, planteaba la operación encantado y sin ningún problema”. Eso sí, insisto: con avales. Esto me ha preocupado aún más, ya que, entonces, “sin mi trayectoria”, ¿no me darían un préstamo ni con avales? En fin… No sé si reírme o llorar. Y no digo en cuál de las dos entidades me han dicho esta barbaridad, porque hay que intentar quedar bien siempre. Ideateca no necesita, por suerte, préstamos, pero la vida es muy larga. 

Sí nombra y detalla los bancos el autor de este artículo, de lectura muy recomendada y que se comenta también en otros blogs. Describe su viacrucis por nada menos que 25 entidades financieras en busca de financiación. Nada, y eso que se trata de una empresa con un historial intachable y beneficios en su haber. 

logotipo-planeCuando uno lee notas de prensa como ésta, en que se habla de los más de 10.000 millones que nos van a caer del cielo, parece que las pymes ya tienen solucionados su problemas. Nada más lejos de la realidad. Del PlanE del Gobierno para ayudarnos, lo único bueno te diría que es el logo.

Las nuevas empresas creo que son clave para crear empleo, pero los comienzos son duros y, sin la financiación adecuada, no sólo no habrá más puestos de trabajo, sino que peligrarán las propias empresas. Es necesario disponer de unos fondos para emprendedores avalados por el propio Estado, para que la concesión sea automática. Con la financiación adecuada es como se pueden crear empresas “buenas”, con futuro, y que ayuden a relanzar la economía. 

Pero, de momento, la realidad es que las nuevas empresas no ven un duro de todos esos miles de millones de euros, y esto me temo que no va a cambiar. 

¿Has pedido un préstamo últimamente? ¿Cuál ha sido tu experiencia?

Sí a las cenas y cestas de Navidad

Ahora, en plena crisis, está de moda tomar medidas de reducción de costes. Parece que un directivo está obligado a buscar dónde “rascar” gastos para justificar su sueldo. 

Y está bien, sobre todo cuando las cosas se ponen feas, revisar por dónde se está yendo el dinero de la empresa innecesariamente. Por ejemplo, el otro día me decía una amiga que les han quitado las impresoras -que tenían cada dos o tres puestos- y ahora hay una general donde se “mira” un poco lo que sale. Una medida bastante razonable.

Lo que no me gusta es eliminar de un plumazo las cenas y cestas de Navidad. Yo siempre he sido partidario de las cestas. Nunca me han dado ninguna porque, para bien o para mal, no he trabajado nunca por cuenta ajena, pero creo que al trabajador le gustan y percibe mucho valor. He visto a la gente muy agradecida y contenta. Sin ir más lejos, ayer me crucé por la calle con un chico que llevaba una cesta en la mano y tenía una “curiosa” sonrisa en la cara. Y es que estoy seguro de que el valor percibido de la cesta es mayor que el coste de comprarla. En términos económicos, creo que las cestas son rentables para la empresa.

En cuanto a las cenas de Navidad, quitarlas me parece aún peor. Estoy leyendo últimamente que muchísimas empresas las han cortado, porque se ahorraban “X millones de euros a nivel mundial”. Es cierto: quitarlas supone un ahorro. Pero ¿cuánto cuesta el descontento de un empleado?  Una cena -navideña o no- es importante para el “buen rollo” de la gente en una empresa, y que el equipo esté contento y motivado supondrá que es más rentable. La menor productividad de un empleado poco motivado es difícil de cuantificar, pero el ahorro de quitar una cena o una cesta es muy fácil, ¿no? Por eso se toman este tipo de decisiones -en mi opinión, desacertadas.

La satisfacción de una persona en su trabajo es el resultado de un complicado algoritmo (muy variable según el empleado) cuyos factores son conocidos: sueldo, ambiente de trabajo, posibilidades de promoción, flexibilidad, etc. Las cenas y cestas suponen un coste pequeño -en proporción- para cualquier empresa, y es imposible saber en qué medida su supresión puede afectar al rendimiento de los empleados, es decir, a su rentabilidad. Eso sí: al quitarlas, su satisfacción disminuye en cierta medida, seguro.

Habrá opiniones y experiencias para todos los gustos, pero yo apuesto por las cenas y cestas de Navidad. Su rentabilidad no se ve en los números, pero yo creo en ellas. 

Tú, ¿cómo lo ves?

P.D: Aprovecho para desearte Felices Fiestas 🙂

La cancelación del SIMO: una decisión injusta y peligrosa

Hoy se ha sabido que no se va a celebrar la mayor feria de tecnología de España, y una de las ferias más exitosas de Madrid, el SIMO

La decisión me afecta personalmente, ya que participo en una empresa que tenía contratado un stand y que iba a hacer, incluso, su presentación oficial en la misma feria. 

Todos sabemos que el SIMO ya no es lo que era. Dos empresas que han ido habitualmente me contaron que empezaban a dudar de su rentabilidad, aunque seguían yendo. Pero era “nuestra” feria y optamos por acudir, y sobre todo porque las fechas eran muy propicias para nuestro lanzamiento. 

Dedicamos tiempo y también dinero, ya que tenemos comprados billetes de avión, TFTs, equipos varios, y reservas de hotel, además de folletos específicos para la cita -que ahora son papel mojado. 

NO puede ser. Bien, se han caído los algunos de los mayores expositores, por motivos desconocidos (lo de la crisis no se lo cree nadie, ya que para un Telefónica el gasto de la feria es de risa en su presupuesto anual), pero no creo que tenga que suspenderse su celebración, y menos a menos de un mes de su fecha de apertura. ¿Por qué?

-Muchos expositores queremos seguir. Lo teníamos así planificado y, además, la no celebración nos supone un coste directo.

Hay empresas para las que una feria de su sector es clave. Algunas sólo venden en ferias, sólo consiguen distribuidores, partners, etc. en estos eventos, y esta suspensión les supone un coste incalculable. 

-Y, quizá lo más importante: las enormes pérdidas que la suspensión provoca en Madrid, ya que una feria de tal envergadura tiene un impacto económico enorme cuando se celebra, en hoteles, restaurantes y en cientos de empleos como montadores, azafatas, etc. Es lamentable que una institución pública como el Ifema no mantenga como sea la feria con el fin de no perjudicar económicamente a la Comunidad de Madrid.

Dicen que el año que viene volverán… pero yo, la verdad, lo veo inviable. Si tras 47 ediciones suspendes una, es casi imposible que los expositores confíen en ti para la 48. 

Adios, SIMO. Fue bonito mientras duró.

ACTUALIZACIÓN: Geek in Love me dedica un cómic relacionado con este post. Muchas gracias!

A favor de los $700.000 millones para “salvarnos”

Si has leído este post, sabes que soy defensor de que los estados -es decir, el contribuyente- no paguen un duro para salvar a quienes han cometido excesos, y me refiero sobre todo a los promotores inmobiliarios. Es por ello que, por supuesto, tengo que estar totalmente en contra de que el pueblo estadounidense pague de su bolsillo la barbaridad de dinero que requiere el plan de Paulson, cuyo fin es devolver la confianza al sistema bancario y financiero en general.

 

Y así era, hasta este fin de semana, cuando cayó en mis manos un ejemplar de “la Biblia” de la economía y negocios mundiales: The Economist. Este prestigioso semanario suele ser muy crítico con USA cuando tiene que ser, y crítico con Bush casi siempre, sobre todo en su nefasta política exterior. Pues pese a que el plan de Paulson tiene muchos detractores en todos los lados, The Economist le da todo su apoyo en su editorial

¿Cómo puede este medio apoyar, como dicen muchos, la “nacionalización de las pérdidas”? ¿Cómo se justifica dejarse 700.000 millones de dólares para intentar salvar el sistema bancario -y, supuestamente-, así, también la economía en general? Para hacernos una idea comparativa del dineral que supone, ten en cuenta (como contaba Agirregabiria el el twitter) que con “sólo” 40.000 millones al año durante diez años, según la ONU, se podría dar educación, salud, etc. a toda la Humanidad. 

¿Cómo justifica, entonces, The Economist, esa “inversión”? Ese dineral supone el 6% del PIB americano, pero dice que la crisis supondría un coste de más del 16% del PIB, muchísimo más, y además hay que tener en cuenta que esos 700.000$ no van a fondo perdido, sino que se podría recuperar una parte. Dice también que el coste no es nada comparando con lo que supondría llegar incluso al 20% de paro como en La Gran Depresión (en comparación con el 6% actual). 

También menciona la crisis japonesa reciente, basada también en graves problemas bancarios y que se ha prolongado durante una década. Asegura que es el ejemplo de que hay que hacer “algo”, y “cuanto antes”.

Tras releer el editorial un par de veces y reflexionar unos minutos, me tuve que rendir: el plan debería seguir adelante, y su rechazo -de momento- ha sido un grave error. Este revés ha supuesto un batacazo bursátil en USA, y me temo que lo será en unas horas en Europa (-15%, y espero equivocarme) cuando abran las bolsas. Y eso sólo será el principio. 

El plan no está exento de riesgos. Es posible que no llegue a surtir efecto y que la crisis prosiga, o que la deuda americana se agrande tanto con esta operación que le resulte insostenible y el problema sea aún mayor a medio plazo. Pero si The Economist aboga por llevarlo adelante, yo también. Ah, y Warren Buffet confía también en el plan, como me recordaban en GurusBlog (donde también están el mismo barco).

Y no hay que olvidar que comprar los activos dudosos, ilíquidos, subprime o tóxicos, como queramos llamarlos, no es dar dinero a fondo perdido, tirarlo. Es comprar algo que ahora casi no vale nada y que puede valer algo en el futuro, por lo que insisto en que el coste puede ser menor de lo que parece. Y más lejos va un articulista del Wall Street Journal que dice que el Estado no sólo va a recuperar el dinero de esa “inversión”, sino que que va a ganar mucho, que va a hacer “the greatest trade ever”, una “super operación” de compravneta en la que los 700.000 millones de dólares se podrían llegar a convertir en 2 billones: la envidia de cualquier gestor de fondos. 

En fin, que eso tampoco lo veo tan claro, pero sí que Estados Unidos debe hacer algo, y pronto. Egoístamente, nos conviene que lo haga, porque no nos cuesta nada y es un intento de arreglar lo que ellos mismos han estropeado. El que jode, paga, ¿no?

¿Crisis? ¿Qué crisis? La que llegará…

Todo el mundo tiene en la cabeza que estamos en crisis, viendo las suspensiones de pagos, los descalabros inmobiliarios, las bajadas de la bolsa, el espectacular aumento del paro…

Y dentro de esta crisis, hay casos en los que se dice la famosa frase “¿Crisis? ¿Qué crisis?“, que recuerdo haber oído últimamente en dos situaciones distintas:

1. Un empresario dedicado al desarrollo web que me decía muy contento que “nada, no estamos notando la crisis”. Venía a decir que si en plena crisis no lo notan y les va bien, ya todo irá a mejor para ellos. “Pobre iluso” -me dije.

2. Un amigo que iba a reservar mesa en algunos de los mejores restaurantes de Bilbao y alrededores y resulta que no había sitio. Tampoco se nota la crisis, al parecer.

Estos ejemplos ilustran la percepción que creo que tiene buena parte de la sociedad de la situación actual, y es que parece ser que ha asumido que estamos en crisis, porque “se dice por ahí”, y que lo que vivimos ahora mismo es “la crisis”, tal cual, que no habrá nada más.

Y aquí tengo que volver al título de este post. En realidad no estamos en crisis. Esto no es nada. No hemos visto nada, o sólo la punta del iceberg. La situación se irá agravando en los próximos meses hasta que veamos realmente lo que es una crisis. Por decirlo claramente, y pidiéndote disculpas por las expresión, dentro de unos meses nos vamos a cagar

Recuerdo una amiga agente de viajes que me decía que este verano no han llegado a los objetivos, pero que, como estamos en crisis, sus jefes lo entienden y no pasará nada, que “el año que viene será otra cosa”. “Otra cosa mucho peor” -le dije. Me miró asustada diciéndome que si va “un poco” peor peligra la agencia… Quité hierro al asunto para no dejarla preocupada, pero ya me temo, lamentablemente, lo que puede pasar con su trabajo, como el de muchos cientos de miles de personas más…

Insisto: creo que la crisis “de verdad” no ha llegado aún, y por eso la temporada turística no ha sido tan mala, hay restaurantes sin mesas libres para este viernes, y empresas que siguen aumentando su facturación. 

Dado que la crisis nos acompañará durante unos añitos, escribiré más detalladamente sobre ella también más adelante, pero quiero adelantarte que mis previsiones son, la verdad, muy pesimistas, por no decir catastrofistas, y que mi visión tan negativa está basada en que la caída de los precios de la vivienda va a ser aún mayor de la que prevén las entidades serias que elaboran sus informes macroeconómicos, lo que parará aún más la construcción, aumentarán las quiebras de promotoras y, en general, se multiplicará su efecto devastador sobre el resto de la economía. 

Si es que Zapatero tenía razón cuando decía que no había crisis… 😉

¿Salvar el sector inmobiliario? No con mi dinero.

Últimamente estoy horrorizado tras leer propuestas e ideas encaminadas a ayudar a promotoras y constructoras gravemente afectadas por la crisis inmobiliaria.

El “lobby” inmobiliario nos intenta convencer de que el Estado tiene que ayudarles para que la crisis no se extienda, que no llegue más allá. Que si darles más financiación para que no quiebren, que si comprarles su stock -lo que no han podido vender- para que sea VPO…

Ni hablar. NO. Estoy totalmente en contra de que mis impuestos se dediquen a estos despropósitos.

Gracias al boom inmobiliario, muchísimas empresas se han hecho de oro. Ahora nadie ha querido ver el final de la burbuja y han seguido construyendo centenares de miles de viviendas que en este momento ya no tienen comprador. ¿Por qué tenemos que ayudarles?

Si monto una fábrica de tornillos con 500 trabajadores y la crisis económica me deja sin clientes, ¿puedo pedirle al Estado que me compre los tornillos para no tener que despedir a 500 personas? Algo así parece que quiere el sector inmobiliario.

Yo quiero que mis impuestos sirvan para ayudar a crear nuevas empresas, para apoyar a empresas -nuevas o existentes- de base tecnológica avanzada, para apoyar la innovación. Sólo así tendremos una economía competitiva, moderna, con futuro.

El mercado tiene que funcionar con el laissez faire, premiando a quienes invierten en sectores productivos y de futuro, y penalizando a quienes se han aprovechado del crédito y negocio fáciles en un entorno burbujista. Dejemos que quienes han hecho mal las cosas se hundan solos. ¿Ayudarles? No, al menos, con mi dinero.

¿Está barata la bolsa o está descontando una economía a la baja?

¡Qué revueltos están los parqués últimamente! Crash un día, subida histórica otro… Ayer a mi kioskero habitual no le quedaba ni Expansión ni El Economista a las 8 a.m., porque al parecer se vende prensa económica como churros por las turbulencias.

Yo soy bajista desde hace mucho, porque creo que la economía en los próximos años sólo puede ir a peor (no sé si habrá recesión o no, pero empeorará). Y la bolsa no estaba reflejando por adelantado (como ocurre) esta situación aún, con los índices en máximos hace nada.

Un amigo broker me decía allá por noviembre algo como lo que contaba SelfTrade en esta web: que la bolsa está baratísima, nada que ver con los PER (relación precio/beneficio) de los anteriores máximos bursátiles. Era cierto. Y es más cierto ahora, que el Ibex ha bajado más de un 15% desde entonces.

Veamos un ejemplo claro de los que los analistas llaman “barato”: BBVA. En uno de mis blogs financieros favoritos comentan que el banco con sede en Bilbao está muy fuerte, ganando un 30% más, que cotiza a un PER de sólo 8 veces y, atención, paga casi un 6% de dividendo. Estando ya muy barata la bolsa en general en términos de PER (13), en mínimos de cuatro años, el BBVA está aún más barato y, sin mirar la cotización, este año te pagaría 6 euros por cada 100 que inviertas. Un chollo, en los tiempos que corren, vamos.

Por lo tanto, sabemos que existe la posibilidad de invertir en algo que te va a dar un 6% de rentabilidad vía dividendo, y que además se puede revalorizar mucho más a largo porque está más barato que nunca. Habría que lanzarse a “saco”, e incluso endeudarse para comprar…

¿O realmente deberíamos asustarnos al ver el BBVA tan barato? Quiero decir, ¿está el BBVA barato o el mercado prevé que los 6.000 millones que gana actualmente van a ser 3.000 en unos años -o menos?

Me explico. O comprar BBVA a estos precios es un chollo total, o la economía se va a torcer tanto -mucho más de lo que el propio banco prevé- que incluso el BBVA va a ganar la mitad, lo que llevaría a tener un PER del doble (16, más “en la media”), y un dividendo del 3% o menos (ya no tan atractivo, desde luego).

Debemos recordar siempre que la bolsa cotiza expectativas, no datos actuales. Y creo que muchas acciones “baratas”, en lugar de estar baratas, nos pueden estar anticipando futuras caídas de beneficios.

La mayoría de la gente coincidimos en que la economía va a empeorar próximamente. Si es así, los beneficios de las empresas disminuirán, y las previsiones actuales serán revisadas a la baja, con lo que se ajustarán los PER estimados y lo que ahora consideramos “barato”, no lo será tanto.

En mi opinión, hay que estar fuera de la bolsa una temporada, sobre todo ahora que el análisis técnico nos indica que se ha roto la tendencia alcista que se mantenía desde hace años. Ahora mismo, creo que la probabilidad de perder mucho es mayor que la de ganar mucho. Prudencia y paciencia 🙂

No compres oficina

A raíz de la ponencia que di en el Congreso de Webmasters, (a la que hacen referencia varios blogs a los que doy las gracias desde aquí, además de a todos los asistentes), he recibido comentarios y emails de varios temas que planteé, por lo que he creído conveniente escribir unos posts detallando algunos de ellos.

No compres “ladrillos” fue uno de los consejos de mi ponencia más comentados. Y es que todo el mundo está empeñado ya no sólo en comprarse una casa, sino que además hay que comprarse la oficina donde tenemos la empresa.

Pongamos que nos llueven del cielo 500.000 euros y decidimos invertirlos en nuestra empresa. Tenemos dos opciones:

-“Invertir” (entre comillas porque no lo considero ni inversión) en comprar una oficina. La obsesión de todo el mundo. “Si tengo una oficina, tengo algo, mi empresa vale algo”. Entiendo esta postura ya que he tenido conversaciones con bancarios para los que mi empresa, con Xmil clientes y Xmil de facturación no valía nada, y me preguntaban si tenía oficina en propiedad (entonces ya parece que sí vale algo). Lamentable, pero habitual, por cierto.

Siguiendo esta opción, te compras la oficina, no tienes que pagar alquiler, pero tu empresa sigue igual, ya que no inviertes nada en ella. Rentabilidad de esta inversión: el no tener que pagar alquiler, que te supondría más o menos el 4-5% de ese coste.

Invertir el dinero “realmente” en la empresa. Es decir, en que la empresa crezca: publicidad, más personal, etc. Si confiamos en nuestra empresa y creemos que va a ir bien y que es rentable, lógicamente deberíamos conseguir que esos 500.000 euros invertidos se conviertan en varios millones al cabo de unos años, lo que supondría una rentabilidad sobre la inversión superior, por ejemplo, al 20% anual.

Pues bien. Que te “caigan” esos 500.000 del cielo para tu empresa o pedir prestados esos 500.000 es lo mismo a la hora de explicar este concepto. Si pides prestado dinero, saca rentabilidad real con tu actividad, no te dediques al alquiler de oficinas, que es lo que harías si te compraras la oficina. Deja ese negocio para quien sigue con el “chip” de “el ladrillo es lo mejor” o a quien tiene tanto dinero que no sabe dónde invertirlo.

¿Buscas un 5% de rentabilidad a tu dinero? ¿Para qué montas una empresa, con el trabajo y el riesgo que conlleva? Si con tus 500.000 quieres un 5% anual, ¡tienes opciones más seguras para conseguirlo!

Puede que estés leyendo esto y te parezca una obviedad, pero soy un poco pesado en la explicación porque he dedicado mucho tiempo a intentar convencer a amigos que no se metan en comprar oficina, que sigan de alquiler, y con muchos no lo he conseguido.

Así que cuando esta explicación no vale, pasamos a otras:

-¿Qué pasa cuando necesitas cambiar de oficina? Un bufete de abogados con que desde hace años y siempre va a tener a 10 personas, puede tener oficina propia, pero una empresa con poco tiempo y todo el futuro por delante, necesitará, lógicamente, ampliar. Con un alquiler es relativamente fácil cambiarse. Con una oficina propia, no tanto: hay que vender la oficina y comprarse otra. Aunque de momento parece que no puede ocurrir, en el camino ahora ya se puede perder dinero, y puede haber muchos quebraderos de cabeza.

-Y la razón quizá más convincente son los ejemplos de empresas gestionadas por “profesionales”, y que apuestan por el alquiler:

-El Santander. Vende incluso la “ciudad” que construyó y “vive” de alquiler en la misma. Botín no ve rentable tener unos edificios propios, los vende, y así invierte más dinero en comprar otros bancos, en el propio negocio, que es en el que cree. BBVA también se ha puesto a vender sus “ladrillos”.

Cortefiel. Sus nuevos dueños venden los locales que tenía propios y los 320 millones que consiguen los invierten en el propio negocio: en abrir más tiendas y crecer.

Para terminar, vamos a hacer unos números, por si no estás aún convencido. Una oficina valorada en 500.000 euros se podría alquilar por alrededor de 2.100 euros al mes. Si quisiéramos comprarla, tendríamos que desembolsar el 20% (100.000 €), -ya que para empresas la hipoteca al 100% no existe-, y pagar el resto a 15 años, -ya que tampoco existe la posibilidad de tenerla a 50 años, como los particulares-. La cuota ascendería a unos 3.200 euros al mes. Para comprarte la oficina, frente al alquiler, estás dejando de invertir en tu empresa los 100.000€ que no te financian más 1.000€ al mes.

¿Necesitas más explicaciones para NO comprarte una oficina? Si crees en tu empresa, invierte en tu empresa, no en el mercado inmobiliario…