A favor de los $700.000 millones para “salvarnos”

Si has leído este post, sabes que soy defensor de que los estados -es decir, el contribuyente- no paguen un duro para salvar a quienes han cometido excesos, y me refiero sobre todo a los promotores inmobiliarios. Es por ello que, por supuesto, tengo que estar totalmente en contra de que el pueblo estadounidense pague de su bolsillo la barbaridad de dinero que requiere el plan de Paulson, cuyo fin es devolver la confianza al sistema bancario y financiero en general.

 

Y así era, hasta este fin de semana, cuando cayó en mis manos un ejemplar de “la Biblia” de la economía y negocios mundiales: The Economist. Este prestigioso semanario suele ser muy crítico con USA cuando tiene que ser, y crítico con Bush casi siempre, sobre todo en su nefasta política exterior. Pues pese a que el plan de Paulson tiene muchos detractores en todos los lados, The Economist le da todo su apoyo en su editorial

¿Cómo puede este medio apoyar, como dicen muchos, la “nacionalización de las pérdidas”? ¿Cómo se justifica dejarse 700.000 millones de dólares para intentar salvar el sistema bancario -y, supuestamente-, así, también la economía en general? Para hacernos una idea comparativa del dineral que supone, ten en cuenta (como contaba Agirregabiria el el twitter) que con “sólo” 40.000 millones al año durante diez años, según la ONU, se podría dar educación, salud, etc. a toda la Humanidad. 

¿Cómo justifica, entonces, The Economist, esa “inversión”? Ese dineral supone el 6% del PIB americano, pero dice que la crisis supondría un coste de más del 16% del PIB, muchísimo más, y además hay que tener en cuenta que esos 700.000$ no van a fondo perdido, sino que se podría recuperar una parte. Dice también que el coste no es nada comparando con lo que supondría llegar incluso al 20% de paro como en La Gran Depresión (en comparación con el 6% actual). 

También menciona la crisis japonesa reciente, basada también en graves problemas bancarios y que se ha prolongado durante una década. Asegura que es el ejemplo de que hay que hacer “algo”, y “cuanto antes”.

Tras releer el editorial un par de veces y reflexionar unos minutos, me tuve que rendir: el plan debería seguir adelante, y su rechazo -de momento- ha sido un grave error. Este revés ha supuesto un batacazo bursátil en USA, y me temo que lo será en unas horas en Europa (-15%, y espero equivocarme) cuando abran las bolsas. Y eso sólo será el principio. 

El plan no está exento de riesgos. Es posible que no llegue a surtir efecto y que la crisis prosiga, o que la deuda americana se agrande tanto con esta operación que le resulte insostenible y el problema sea aún mayor a medio plazo. Pero si The Economist aboga por llevarlo adelante, yo también. Ah, y Warren Buffet confía también en el plan, como me recordaban en GurusBlog (donde también están el mismo barco).

Y no hay que olvidar que comprar los activos dudosos, ilíquidos, subprime o tóxicos, como queramos llamarlos, no es dar dinero a fondo perdido, tirarlo. Es comprar algo que ahora casi no vale nada y que puede valer algo en el futuro, por lo que insisto en que el coste puede ser menor de lo que parece. Y más lejos va un articulista del Wall Street Journal que dice que el Estado no sólo va a recuperar el dinero de esa “inversión”, sino que que va a ganar mucho, que va a hacer “the greatest trade ever”, una “super operación” de compravneta en la que los 700.000 millones de dólares se podrían llegar a convertir en 2 billones: la envidia de cualquier gestor de fondos. 

En fin, que eso tampoco lo veo tan claro, pero sí que Estados Unidos debe hacer algo, y pronto. Egoístamente, nos conviene que lo haga, porque no nos cuesta nada y es un intento de arreglar lo que ellos mismos han estropeado. El que jode, paga, ¿no?

Para crear una empresa, ¿empezar o esperar?

Hace ya meses que un lector me preguntaba si recomendaría poner en marcha ya mismo un negocio o esperar a que pase la crisis

En aquel momento, allá por abril, le dije que se lanzara. Lógicamente, la recomendación no era para todos. No es lo mismo montar una inmobiliaria que un negocio de contenidos en Internet, que era su caso. 

Más dudas tenía del negocio que había montado a finales de 2007 una amiga: una tienda de decoración y proyectos de reformas. No sabía qué decirle, porque el momento todos sabíamos que quizá no era el idóneo. Pero es que, ¿cuándo es “el momento”?

Esta amiga me dio ella misma la respuesta: “nunca es un buen momento para empezar un negocio”. Alguien puede pensar que es mejor esperar a estar mejor preparado (adquirir experiencia en un sector concreto), esperar a que lleguen tiempos mejores, etc. Pero tras esperar resulta que la emprendedora puede tener dos hijos y estar embarazada de un tercero, o sea, una situación poco propicia para dedicar 24 horas al día a una nueva empresa. 

Hace unos meses, cuando empecé a pensar en este post, iba a decirte que te lanzaras directamente, que no pensaras en crisis ni en nada, que no creyeras que no es buen momento, porque nunca encontrarías el momento adecuado. ¿Esperar? No. Empezar. Si no lo haces ahora, quizá no lo hagas nunca. (Y todo esto sin contar con que hay negocios que no pueden esperar porque luego será ya demasiado tarde).

Ahora, no estoy tan seguro. Viendo que la crisis puede ser peor de lo que podíamos esperar, o muchísimo peor, recomiendo cierta prudencia, al menos. Creo que se puede apostar mucho aún por Internet (yo lo he hecho, por si te sirve de referencia), pero tenemos que ser más prudentes que nunca, y prepararnos para unos tiempos que van a hacer aún más dura la vida del emprendedor

¿Empezar ya? Sí, según el sector, y con muchísimo cuidado y prudencia.

Volvemos a empezar: nace ideateca

Aunque hayas constituido una empresa hace unos meses, hayas trabajado para ella mucho tiempo, en algún momento ya tienes que darla a conocer, y nunca es fácil encontrar ese momento. 

Hoy Javier Martín ha publicado en Loogic un bonito post sobre ideateca (muchas gracias), y así el “momento” ya ha llegado. Aunque habíamos escrito en el blog de ideateca ya acerca de la empresa y los proyectos, ha sido hoy cuando “se ha hecho” público, y me alegro. Esto te hace ir más rápido, estar más motivado -si cabe- y más contento. 

Me encanta la sensación de poner en marcha una nueva empresa: pensar cómo hacer tal o cual, por dónde tirar, “hacerme películas” de lo bien que va a ir todo, conseguir tener un buen equipo, “inventar” cosas, pasarlo bien, trabajar en lo que te gusta… Y es que un emprendedor sólo ve lo bueno (coincido plenamente con la visión de Jose A. Del Moral, en su estupendo post). 

Lo mejor de todo en ideateca es que vamos a llevar a cabo proyectos que nos van a encantar a todos los que trabajemos en esta empresa. Son servicios web que utilizamos, cosas que nos gustaría ver mejoradas, nuevos productos que nos gustaría tener en la web. En fin, que no sólo estoy ilusionado por poner en marcha una empresa, sino que estoy contentísimo porque puedo poner en marcha algo que realmente sé que me va a gustar. 

Vuelvo al “ruedo”, a la acción. Vuelven las alegrías y las decepciones. Vuelvo a crear algo nuevo. 

¿Se nota demasiado que estoy muy contento siendo emprendedor?

PD: Puedes saber más de ideateca en esta web o siguiendo al usuario “ideateca” en el twitter. Te contamos todo (o casi todo) abiertamente. Si te gustan nuestros proyectos, nuestra empresa, ten en cuenta que estamos buscando gente (principalmente, programadores). ¡Anímate!

Ah, y también estamos en Facebook, en ésta página. 

Ponencia del Congreso de Webmasters

Esperaba que no llegara el día, o que la noticia pasara desapercibida, pero no, ahí está. Y no hablo de la “bomba” de la venta de Tuenti, sino de que la organizadora del Congreso de Webmasters, María Rosa Díez, nos anuncia que ya están disponibles los vídeos de las ponencias, y claro, entre ellos, el de la mía. 

Te aseguro que aún no he visto el vídeo, porque me da miedo ver qué tal lo hice, ya que el enorme auditorio y los cientos de personas que me veían me pusieron bastante nervioso… 

Pero bueno, ya que está ahí, lo veré, algún día, sobre todo para aprender para próximas ocasiones, para corregir errores, para mejorar. Y tú, si quieres ver “en vivo” mis humildes consejos para emprendedores, aquí tienes el enlace a youtube para que veas mi ponencia. Algunas de las cosas que comento en la ponencia las he ido ampliado ya en diversos posts; otras, las iré ampliando también por aquí más adelante. 

En este enlace también puedes acceder al resto de ponencias, muy interesantes. Espero que te gusten. Muchas gracias a María Rosa por haber conseguido publicar los vídeos, y por haberme dado la oportunidad de estar ahí. 

Este año acudiré como visitante al próximo Congreso de Webmasters. ¿Nos vemos allí?

¿Estudiar o trabajar? Un dilema para el emprendedor

Hace poco tiempo un emprendedor que lleva 5-6 años con su empresa (de unos 15 trabajadores) me comentaba que estudiaba la posibilidad de hacer un MBA. Su perfil era totalmente técnico, y veía que la empresa, con sus escasos conocimientos empresariales, se le iba de las manos. 

Le entendí perfectamente, ya que yo, aun siendo Licenciado en Administración y Dirección de Empresas, había visto en su día que quizá necesitaba algo más para llevar una empresa, Hostalia, que facturaba ya varios millones de euros y tenía entonces 25-30 empleados. Entonces me planteé lo mismo: ¿quito horas de dedicación a la empresa para seguir formándome y de esta forma poder aportar más, aunque sea a largo plazo?

La decisión es muy difícil. En una empresa, y sobre todo al principio, cuando dependen muchísimas cosas del propio emprendedor, dejar de hacer miles de tareas importantísimas y muy productivas para dedicar X horas semanales a un máster, cursos, etc. es muy complicado. Cada hora de trabajo es muy importante. Cada hora que no se dedica en cuerpo y alma a la empresa puede salir cara. 

Creo que ir formándose continuamente es muy importante, pero hay que poner en la balanza el coste de formarse. Y no me refiero a los XX.000 € de un MBA, sino a ver si el emprendedor está ya en una fase en que se puede prescindir de él cientos de horas sin que la empresa se resienta. 

Yo lo estuve pensando para mi caso hace tres años, y me parecía que no podía sacar tiempo para hacer un MBA, aunque fuera part-time.  Opté por hacer el programa AMP del IE Business School (escuela antes conocida como Instituto de Empresa). Sólo “perdía” un día a la semana durante cuatro meses, y la formación fue muy útil y práctica, con profesores entre los que citaría -por su importancia como blogger, ya que estamos- a Enrique Dans. Por otro lado, intenté -e intento- apuntarme a cualquier jornada, curso corto, etc. que organice cualquier entidad y que tenga buena pinta. 

Otra manera de formarse es también la de leer libros de gestión empresarial, de los que soy un fan a la hora de comprarlos, aunque no de leerlos, por la clásica excusa de la falta de tiempo. Pero creo que es importante tener siempre a mano un buen libro de este tipo.

¿Qué le recomendé al emprendedor que citaba antes? En su caso, al tener nula formación empresarial le animé a que fuera a un MBA, pero con los deberes hechos:

casi todas sus tareas tienen que estar debidamente delegadas, o al menos una segunda persona tiene que saber hacerlas (a todos nos ha pasado que hay cosas que sólo sabemos hacer nosotros…). Hay que sacar el debido tiempo para dedicar al MBA, tanto para acudir a clase como para estudiar, hacer trabajos, etc. Ya que vas, tienes que hacerlo “bien”. 

sus socios tienen que estar de acuerdo totalmente para evitar problemas futuros. Hay que tener en cuenta que el socio que acude al máster va a trabajar mucho menos, y parecerá que “no está haciendo nada”. Además, se queda con un título bajo el brazo que le puede servir en el futuro, y el resto de los socios, no. 

A alguien con formación empresarial, quizá le recomendaría hacer un “mini-máster” (tipo AMP) y cursos varios, pero si puede y se ve con ganas, cualquier MBA siempre supondrá unos conocimientos mucho más amplios y completos. 

El emprendedor siempre acaba “comido” por el día a día, sin poder levantar la cabeza ni para algo tan importante como pensar, como planificar, como definir la estrategia. Ese día a día deja aún menos tiempo para aprender más de gestión empresarial, para refrescar la mente con nuevas ideas y salir del agujero en que está metido. Pero es importante, es casi vital, huir de esa situación para formarse, para pensar, y así poder llevar la empresa de una forma mucho mejor en un entorno tan difícil y competitivo.

¿Crisis? ¿Qué crisis? La que llegará…

Todo el mundo tiene en la cabeza que estamos en crisis, viendo las suspensiones de pagos, los descalabros inmobiliarios, las bajadas de la bolsa, el espectacular aumento del paro…

Y dentro de esta crisis, hay casos en los que se dice la famosa frase “¿Crisis? ¿Qué crisis?“, que recuerdo haber oído últimamente en dos situaciones distintas:

1. Un empresario dedicado al desarrollo web que me decía muy contento que “nada, no estamos notando la crisis”. Venía a decir que si en plena crisis no lo notan y les va bien, ya todo irá a mejor para ellos. “Pobre iluso” -me dije.

2. Un amigo que iba a reservar mesa en algunos de los mejores restaurantes de Bilbao y alrededores y resulta que no había sitio. Tampoco se nota la crisis, al parecer.

Estos ejemplos ilustran la percepción que creo que tiene buena parte de la sociedad de la situación actual, y es que parece ser que ha asumido que estamos en crisis, porque “se dice por ahí”, y que lo que vivimos ahora mismo es “la crisis”, tal cual, que no habrá nada más.

Y aquí tengo que volver al título de este post. En realidad no estamos en crisis. Esto no es nada. No hemos visto nada, o sólo la punta del iceberg. La situación se irá agravando en los próximos meses hasta que veamos realmente lo que es una crisis. Por decirlo claramente, y pidiéndote disculpas por las expresión, dentro de unos meses nos vamos a cagar

Recuerdo una amiga agente de viajes que me decía que este verano no han llegado a los objetivos, pero que, como estamos en crisis, sus jefes lo entienden y no pasará nada, que “el año que viene será otra cosa”. “Otra cosa mucho peor” -le dije. Me miró asustada diciéndome que si va “un poco” peor peligra la agencia… Quité hierro al asunto para no dejarla preocupada, pero ya me temo, lamentablemente, lo que puede pasar con su trabajo, como el de muchos cientos de miles de personas más…

Insisto: creo que la crisis “de verdad” no ha llegado aún, y por eso la temporada turística no ha sido tan mala, hay restaurantes sin mesas libres para este viernes, y empresas que siguen aumentando su facturación. 

Dado que la crisis nos acompañará durante unos añitos, escribiré más detalladamente sobre ella también más adelante, pero quiero adelantarte que mis previsiones son, la verdad, muy pesimistas, por no decir catastrofistas, y que mi visión tan negativa está basada en que la caída de los precios de la vivienda va a ser aún mayor de la que prevén las entidades serias que elaboran sus informes macroeconómicos, lo que parará aún más la construcción, aumentarán las quiebras de promotoras y, en general, se multiplicará su efecto devastador sobre el resto de la economía. 

Si es que Zapatero tenía razón cuando decía que no había crisis… 😉